Respuesta corta: no existe buena evidencia de que los lentes amarillos mejoren la detección de peatones o compensen el efecto del deslumbramiento al conducir de noche. Algunas personas pueden sentir la luz menos molesta, pero comodidad y rendimiento visual no son lo mismo.

Si conduces habitualmente de noche, probablemente te ha pasado: aparece un vehículo en sentido contrario con luces tan intensas que, por unos instantes, cuesta distinguir qué hay detrás de ellas.
Como profesor de conducción y usuario de lentes, conozco bien esa molestia. Puede deberse a focos mal regulados, luces altas usadas de forma incorrecta, modificaciones del vehículo o sistemas de iluminación muy intensos. Sea cual sea la causa, el resultado importa: durante unos segundos distinguimos peor lo que ocurre delante.
Y conduciendo, unos segundos cuentan.
Una promesa demasiado buena para no comprobarla
Un día me apareció publicidad de unos lentes amarillos para conducir de noche. La promesa era tentadora: menos encandilamiento, mayor contraste y una conducción más cómoda.
La explicación parecía plausible. Los cristales amarillos atenúan parte de las longitudes de onda más cortas y cambian el aspecto de la escena. Antes de comprarlos, quise revisar si esa sensación se traducía en una mejora real para conducir.
La mejor respuesta disponible es menos espectacular que el anuncio: no hay evidencia sólida de que permitan ver mejor ante el deslumbramiento nocturno.
¿Qué encontró el estudio más citado?
En 2019, investigadores del Schepens Eye Research Institute de Massachusetts Eye and Ear, afiliado a Harvard Medical School, publicaron en JAMA Ophthalmology un estudio que comparó tres modelos comerciales de lentes amarillos con lentes transparentes.
Participaron 22 personas. En un simulador de conducción nocturna realizaron escenarios con y sin el deslumbramiento de un vehículo en sentido contrario. La tarea principal era presionar la bocina apenas detectaran a un peatón.
- Los lentes amarillos no redujeron de forma significativa el tiempo de detección.
- Tampoco contrarrestaron el efecto negativo del deslumbramiento.
- Los tiempos promedio fueron ligeramente mayores con los cristales amarillos, aunque esa diferencia no fue estadísticamente significativa.
Esto no demuestra que todos los lentes amarillos empeoren la visión en toda circunstancia. El estudio fue pequeño y se realizó en un simulador, no en tránsito real. Sí entrega una conclusión útil: sus resultados no respaldan la promesa de que estos lentes mejoren la detección de peatones durante la conducción nocturna.

“Yo los uso y siento que funcionan”
Es una experiencia posible y no necesariamente contradice la investigación. Al filtrar parte de la luz de longitud de onda corta y reducir la luminosidad total, algunas personas pueden percibir la escena como más cálida o menos incómoda.
El punto clave es separar dos preguntas:
- ¿La luz se siente menos molesta? Puede ocurrir en algunas personas.
- ¿Detectamos antes un peatón u obstáculo? El estudio no encontró esa mejora.
Durante la noche hay poca luz disponible. Todo tinte bloquea una parte. La American Optometric Association aconseja no usar lentes amarillos, ámbar u otros filtros de color para conducir de noche porque reducen la luz que llega al ojo y pueden dificultar la identificación de señales y objetos de bajo contraste.
Por eso, una sensación subjetiva de alivio no basta para afirmar que la conducción sea más segura.
Si uso lentes, ¿qué alternativa conviene considerar?
Una opción más razonable es utilizar la corrección óptica actualizada que te hayan indicado y preguntar en tu óptica por lentes transparentes con un tratamiento antirreflejo de buena calidad.
El objetivo es distinto al de un tinte amarillo. En vez de absorber parte de la luz necesaria para ver, el tratamiento antirreflejo reduce reflejos producidos en las propias superficies del lente. No hará desaparecer los focos intensos de otros vehículos, pero puede evitar que tus lentes agreguen reflejos innecesarios. Esta recomendación coincide con la guía de la American Optometric Association y con la orientación del College of Optometrists.
También ayuda mantener limpios los lentes y el parabrisas, por dentro y por fuera. La grasa, el polvo, algunas rayas y otros residuos dispersan la luz y aumentan los halos.
Si el encandilamiento, los halos o la dificultad para ver de noche son persistentes o han aumentado, conviene pedir una evaluación visual. Una receta desactualizada y algunas condiciones oculares pueden empeorar esos síntomas.

Nuestras propias luces también son parte del problema
Un foco puede encender correctamente y aun así estar mal orientado. El Manual de Procedimientos e Interpretación de Resultados para revisiones técnicas clase B del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones contempla la comprobación instrumental de la alineación y de la intensidad de los focos principales.
No necesitamos esperar hasta la próxima revisión técnica. Si otros vehículos nos encandilan, vale la pena hacernos una pregunta incómoda: ¿estamos seguros de que nuestras luces no están haciendo lo mismo?
Podemos revisar periódicamente su regulación en un taller, evitar modificaciones incompatibles con el diseño del foco, mantener las micas limpias y usar correctamente las luces altas.
Ver bien es parte de conducir con seguridad. Permitir que los demás vean también lo es.
La altura de los focos merece una investigación aparte
Nuestras calles mezclan vehículos de alturas muy diferentes: desde city cars y sedanes hasta SUV y camionetas. La explicación no se reduce a decir que “las camionetas encandilan”. Intervienen la altura de montaje, la orientación e intensidad del haz, el diseño del faro, la geometría de la vía y la posición de los ojos de quien recibe la luz.
Un estudio de la National Highway Traffic Safety Administration de Estados Unidos encontró que una mayor altura de montaje puede aumentar tanto la molestia como la pérdida de desempeño visual producidas por el deslumbramiento. Es un tema que merece su propio artículo y que revisaremos por separado.
Entonces, ¿valen la pena los lentes amarillos?
Después de revisar la evidencia, decidí no comprarlos.
Pueden hacer que algunas personas sientan la luz de forma diferente, pero no existe buena evidencia de que mejoren nuestra capacidad para detectar peatones ante el deslumbramiento nocturno.
Si utilizas lentes, es más razonable mantener una corrección actualizada, preferir cristales transparentes y consultar por un tratamiento antirreflejo. Y si conduces, hay algo todavía más importante: mantener el parabrisas limpio y preocuparte de que tus propias luces estén correctamente reguladas.
Al final, buena parte de la seguridad vial depende de una idea sencilla: conducir pensando en nosotros y en los demás al mismo tiempo.
Preocuparnos por ver bien, pero también por no impedir que otra persona vea.
Porque la vía pública no pertenece solamente a quien va detrás de nuestro volante. La vía pública es de todos. Y la vía pública somos todos.
Preguntas frecuentes
¿Los lentes amarillos eliminan el encandilamiento?
No. Pueden cambiar la percepción del color o la comodidad en algunas personas, pero no eliminan el deslumbramiento ni han demostrado mejorar la detección de peatones en la conducción nocturna simulada.
¿Un tratamiento antirreflejo es lo mismo que un tinte amarillo?
No. El tinte absorbe parte de la luz que atraviesa el lente. Un tratamiento antirreflejo transparente busca reducir los reflejos que se producen en las superficies del propio lente.
¿Qué debo hacer si cada vez veo más halos al conducir?
Limpia lentes y parabrisas, verifica que tu receta esté actualizada y consulta a un profesional de la salud visual si la dificultad persiste o aumenta. Los halos pueden tener varias causas y no conviene intentar compensarlos solo con un filtro de color.
Fuentes y bibliografía
- Hwang AD, Tuccar-Burak M, Peli E. Comparison of Pedestrian Detection With and Without Yellow-Lens Glasses During Simulated Night Driving With and Without Headlight Glare. JAMA Ophthalmology. 2019;137(10):1147-1153. doi:10.1001/jamaophthalmol.2019.2893.
- American Optometric Association. Vision Tips for Driving at Night. Hoja informativa.
- College of Optometrists. Public urged to wear their glasses for night driving. 2023.
- Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile. Manual de Procedimientos e Interpretación de Resultados: revisiones técnicas clase B. Versión 14.1, actualizada el 16 de febrero de 2024.
- Akashi Y. Assessment of Headlamp Glare and Potential Countermeasures: The Effects of Headlamp Mounting Height. National Highway Traffic Safety Administration. Reporte DOT HS 810 947; 2008.
Revisión editorial: Primera Marcha, 28 de agosto de 2026. Contenido educativo; no reemplaza una evaluación individual de salud visual.
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